CERTIFICADOS DE SEGURIDAD EN PELUCHES

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La seguridad infantil es un pilar esencial en la fabricación de cualquier peluche. En Crafty Bear, todos nuestros productos cumplen las normas europeas y los estándares internacionales que garantizan su inocuidad, resistencia y conformidad legal. Cada modelo se somete a ensayos de laboratorio acreditados que certifican su seguridad según las normativas CE, EN 71 y REACH, asegurando que puedan ser comercializados en el Espacio Económico Europeo.

La marcación CE es el símbolo de conformidad con la legislación europea. Indica que el peluche ha superado pruebas físicas, mecánicas, químicas y de inflamabilidad establecidas en la norma EN 71, compuesta por varias partes:

  • EN 71-1: verifica la seguridad física y mecánica, asegurando que el peluche no contenga piezas pequeñas que puedan desprenderse ni bordes afilados.

  • EN 71-2: evalúa la inflamabilidad de los materiales, garantizando que los tejidos sean resistentes al fuego y no propaguen llamas.

  • EN 71-3: analiza la migración de metales y sustancias químicas, comprobando que los tintes, pinturas o accesorios no liberen componentes tóxicos.

Además, nuestros peluches están certificados bajo el reglamento REACH (Registration, Evaluation, Authorisation and Restriction of Chemicals), que garantiza la ausencia de sustancias peligrosas como ftalatos, plomo o formaldehídos.

Para clientes con distribución internacional, también ofrecemos fabricación conforme a los estándares ASTM F963 y CPSIA, exigidos en EE. UU., que establecen criterios similares de resistencia, composición y seguridad infantil.

Cada lote de producción en Crafty Bear cuenta con trazabilidad completa, control de materiales, inspecciones intermedias y documentación técnica. Así, podemos asegurar que cada peluche no solo cumple las normativas vigentes, sino que también representa el compromiso ético de la marca con la seguridad, la transparencia y la confianza.

Nuestros peluches no solo son suaves y duraderos: son productos seguros, testados y certificados, listos para acompañar a los más pequeños con total tranquilidad.

Ventajas de trabajar con nosotros

Un proceso sencillo, transparente y adaptado a las necesidades de cada marca

Diseño a medida

Cada peluche se crea desde cero, reflejando la identidad y los valores de tu marca.

Asesoramiento creativo

Te ayudamos a transformar ideas, logotipos o personajes en diseños listos para producción.

Calidad certificada CE y EN71

Garantizamos materiales seguros, resistentes y aptos para todo tipo de público.

Materiales sostenibles

Ofrecemos tejidos reciclados, rellenos ecológicos y empaquetado responsable.

Producción flexible

Nos adaptamos a distintos volúmenes: desde series limitadas hasta grandes campañas.

Comunicación constante

Mantenemos contacto directo durante todo el proceso, compartiendo avances y validaciones.

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En Crafty Bear te ayudamos a transformar tu logotipo, personaje o concepto en un producto promocional personalizado hecho con creatividad, detalle y calidad.
Cuéntanos lo que tienes en mente y te asesoraremos en todo el proceso, desde el diseño hasta la entrega final.

Principales normas y certificados aplicables a la fabricación de peluches

La fabricación y comercialización de peluches dentro de la Unión Europea requiere el cumplimiento de una serie de normas técnicas y certificaciones que garantizan la seguridad del producto, especialmente cuando está destinado a niños. En Crafty Bear, aplicamos todas ellas como parte esencial de nuestro proceso de producción.

Certificado CE

El marcado CE es el requisito legal que autoriza la venta de peluches en el mercado europeo. Este distintivo confirma que el producto cumple con la legislación comunitaria en materia de seguridad, salud y medio ambiente. Solo los peluches que superan los ensayos exigidos pueden llevar este símbolo, lo que ofrece tranquilidad tanto a distribuidores como a consumidores.

Norma EN 71

La norma EN 71 establece los criterios de seguridad específicos para juguetes y productos blandos infantiles. Está dividida en varias partes:

  • EN 71-1 (Propiedades físicas y mecánicas): garantiza que el peluche no contenga piezas pequeñas, bordes afilados ni elementos desmontables que puedan representar un riesgo.

  • EN 71-2 (Inflamabilidad): evalúa la resistencia de los materiales al fuego y su capacidad de no propagar llamas.

  • EN 71-3 (Migración de elementos químicos): verifica que los tintes, pinturas o componentes metálicos no liberen sustancias tóxicas.

Certificación REACH

El reglamento REACH (Registration, Evaluation, Authorisation and Restriction of Chemicals) controla el uso de sustancias químicas en la industria europea. En los peluches, garantiza que los materiales estén libres de plomo, ftalatos, cadmio, formaldehídos y otros compuestos nocivos.

Norma ASTM F963 y CPSIA (EE. UU.)

Para proyectos destinados a mercados internacionales, también trabajamos según los estándares estadounidenses ASTM F963-17 y CPSIA, que regulan la seguridad física, mecánica y química de los juguetes, asegurando conformidad global.

En conjunto, estos certificados aseguran que cada peluche fabricado por Crafty Bear es seguro, conforme y apto para el público infantil, cumpliendo las exigencias legales y de calidad más estrictas.

Ensayos y pruebas de laboratorio para peluches personalizados

Antes de que un peluche pueda llevar el marcado CE y comercializarse legalmente en Europa, debe superar una serie de ensayos de laboratorio que garantizan su seguridad física, mecánica y química. En Crafty Bear, todos nuestros peluches son testados por laboratorios acreditados que verifican el cumplimiento de las normas EN 71, REACH y, en su caso, ASTM F963.

Pruebas físicas y mecánicas (EN 71-1)

Estas pruebas evalúan la resistencia estructural del peluche. Se revisa que las costuras soporten la tracción y el uso prolongado, que los ojos y accesorios no se desprendan, y que no existan piezas pequeñas, puntas ni bordes afilados. También se comprueba la estabilidad del relleno y la solidez de los elementos decorativos.

Ensayos de inflamabilidad (EN 71-2)

Se somete el material a una fuente controlada de fuego para verificar su comportamiento frente a la llama. El objetivo es garantizar que el tejido se apague rápidamente y no propague el fuego, protegiendo al usuario frente a riesgos térmicos.

Análisis químico y migración de metales (EN 71-3 y REACH)

En esta etapa se realiza un análisis químico completo de los materiales y tintes utilizados. Se miden los niveles de plomo, cadmio, mercurio, níquel, cromo y otros metales pesados, además de la ausencia de ftalatos y formaldehídos. Todo ello asegura que los peluches sean no tóxicos y seguros para el contacto infantil.

Ensayos complementarios (ASTM F963 / CPSIA)

Para exportaciones internacionales, los laboratorios pueden realizar pruebas adicionales según la normativa americana. Estas incluyen verificación de etiquetado, límites químicos y advertencias de edad, garantizando cumplimiento global.

Cada informe de ensayo emitido por los laboratorios sirve como documento de conformidad, y se conserva junto con la ficha técnica y el expediente CE del producto.

En Crafty Bear, solo tras superar con éxito todas estas pruebas un peluche se aprueba para producción y distribución, asegurando un estándar de calidad y seguridad internacional.

Trazabilidad, control documental y etiquetado CE en peluches

La trazabilidad y el etiquetado CE son pilares fundamentales dentro del proceso de certificación de peluches. En Crafty Bear, cada producto cuenta con una documentación técnica completa que respalda su fabricación, sus materiales y sus ensayos, garantizando transparencia total ante distribuidores, autoridades y consumidores.

Documentación técnica

Todo peluche que se fabrica bajo normativa europea debe ir acompañado de un expediente técnico (Technical File). Este documento recopila los resultados de los ensayos de laboratorio, las fichas de los materiales utilizados, los planos de diseño, los informes de control interno y la declaración de conformidad CE emitida por el fabricante.

Esta documentación se conserva durante un mínimo de 10 años tras la comercialización del producto, y puede ser solicitada por las autoridades competentes para verificar su cumplimiento.

Control de trazabilidad

Cada lote de peluches fabricado por Crafty Bear cuenta con un número de serie o código interno que permite rastrear todo su recorrido: desde el proveedor de la felpa o el relleno, hasta el envío al cliente final. Este control garantiza la identificación precisa de cada material y facilita una respuesta rápida en caso de inspección o auditoría.

Etiquetado CE y advertencias

Todos los peluches que superan las pruebas de conformidad llevan de forma visible la marcación CE, junto con la información legal exigida:

  • Nombre o marca del fabricante.

  • Dirección de contacto.

  • Número de lote o referencia.

  • Instrucciones de uso y advertencias de edad, si aplican.

En productos destinados al público infantil, el etiquetado también incluye símbolos o mensajes de advertencia (por ejemplo, “no apto para menores de 3 años” cuando contiene elementos pequeños).

Gracias a estos controles, los peluches certificados de Crafty Bear no solo cumplen las normativas europeas, sino que también ofrecen confianza y seguridad verificable, tanto para el consumidor como para las marcas que los distribuyen.

La importancia de la certificación en la reputación de marca y la confianza del consumidor

Contar con peluches certificados no solo es una obligación legal: es una declaración de responsabilidad y compromiso con la seguridad infantil. En Crafty Bear, creemos que la certificación es también una herramienta de valor para las marcas, ya que refleja su profesionalidad, su transparencia y su respeto hacia el consumidor.

Un peluche con certificación CE y conforme a las normas EN 71 y REACH transmite confianza desde el primer vistazo. Este sello garantiza que el producto ha pasado ensayos físicos, químicos y de inflamabilidad, y que es completamente seguro para su uso por parte de niños. En un mercado cada vez más exigente, este tipo de garantías puede marcar la diferencia entre un simple producto promocional y un artículo de calidad profesional.

Para las empresas, instituciones o franquicias, disponer de peluches certificados refuerza su imagen de marca y evita riesgos legales asociados a la distribución de productos no conformes. Además, facilita la comercialización internacional y demuestra cumplimiento ante auditorías o controles de aduanas.

Desde la perspectiva del consumidor, la certificación genera tranquilidad y fidelidad. Los padres, educadores y clientes finales confían más en las marcas que priorizan la seguridad, especialmente cuando los productos están destinados al público infantil.

En Crafty Bear, integramos el cumplimiento normativo en todo nuestro proceso de producción, de forma natural y sistemática. No es un añadido final, sino una parte esencial de nuestra filosofía de trabajo.

Por eso, cada peluche que fabricamos no solo destaca por su diseño y calidad, sino también por la seguridad y confianza que representa. Porque cuando un producto está correctamente certificado, la marca también se certifica como responsable, fiable y comprometida.

Responsabilidad del fabricante y cumplimiento normativo de un peluche

El cumplimiento de las normas de seguridad no es solo una obligación técnica, sino también una responsabilidad ética del fabricante. En Crafty Bear, asumimos ese compromiso desde el primer momento del diseño, porque sabemos que cada peluche puede llegar a manos de un niño y convertirse en parte de su entorno más cercano.

Nuestra función no se limita a producir peluches bonitos o fieles al diseño original: consiste en garantizar que cada unidad sea completamente segura, tanto en su composición como en su uso. Por eso, aplicamos controles en todas las etapas del proceso, desde la elección de los materiales hasta el etiquetado final, y trabajamos únicamente con proveedores certificados que cumplen la normativa europea en materia textil y química.

Además, mantenemos una trazabilidad documental completa que permite acreditar la conformidad de cada lote fabricado. Esta transparencia no solo ofrece seguridad a nuestros clientes, sino que también protege la reputación de su marca frente a posibles inspecciones, auditorías o incidencias de mercado.

Cumplir con las certificaciones CE, EN 71 y REACH significa garantizar que el peluche respeta las exigencias legales, pero también demuestra un compromiso con la confianza, la ética y la responsabilidad social. En un entorno donde la seguridad infantil no admite errores, la seriedad del fabricante es un valor diferencial.

Por eso, en Crafty Bear, entendemos que fabricar un peluche certificado es mucho más que cumplir una norma: es honrar la confianza de quienes depositan su marca en nuestras manos y asegurar que cada creación llegue al mundo con la misma calidad, seguridad y cuidado con la que fue diseñada.

La certificación de peluches es mucho más que un requisito técnico: es el reflejo del compromiso de una marca con la seguridad, la calidad y la confianza. En Crafty Bear, cada peluche que fabricamos pasa por un proceso exhaustivo de ensayos, control documental y verificación normativa, garantizando que cumpla con los estándares más exigentes del sector.

Desde los análisis de materiales hasta las pruebas mecánicas y químicas, todos nuestros productos superan los ensayos establecidos por las normas EN 71 (partes 1, 2 y 3) y el reglamento REACH, y llevan el marcado CE, imprescindible para su comercialización en la Unión Europea. Estos certificados aseguran que cada peluche es seguro, no tóxico, resistente y apto para el público infantil.

Además, aplicamos protocolos de trazabilidad y documentación técnica que respaldan cada lote de producción, ofreciendo transparencia total y la posibilidad de auditoría en cualquier momento. Este control riguroso permite garantizar la conformidad de principio a fin, desde la selección de la felpa hasta el empaquetado final.

La certificación también tiene un fuerte valor añadido para las empresas: protege la reputación de la marca, facilita la entrada en mercados internacionales y demuestra una gestión responsable. Por eso, en Crafty Bear, no entendemos la calidad sin cumplimiento.

Cada peluche que sale de nuestros talleres es el resultado de un proceso que combina diseño, ingeniería textil y control normativo, con un objetivo común: ofrecer un producto bello, duradero y totalmente seguro.

Porque fabricar un peluche certificado no solo significa cumplir la ley, sino también transmitir confianza, respeto y responsabilidad hacia quienes más lo merecen: los niños y las familias que lo reciben.

FAQ Certificados de seguridad en peluches

Todo peluche comercializado en la Unión Europea debe cumplir con las normas EN 71 (partes 1, 2 y 3) y el reglamento REACH, además de llevar el marcado CE. Estos certificados garantizan la seguridad física, química y mecánica del producto.

El marcado CE indica que el producto cumple la legislación europea vigente. Es obligatorio para todos los juguetes y acredita que ha superado ensayos de seguridad en laboratorios autorizados.

La norma EN 71 evalúa tres áreas principales:

  • EN 71-1: seguridad física y mecánica.

  • EN 71-2: resistencia a la inflamabilidad.

  • EN 71-3: migración de metales pesados y sustancias químicas.

El REACH controla el uso de sustancias químicas en los materiales. Asegura que el peluche está libre de plomo, ftalatos, formaldehídos y otros compuestos tóxicos, protegiendo tanto a los usuarios como al medio ambiente.

Sí. En Crafty Bear colaboramos con laboratorios acreditados que realizan ensayos oficiales conforme a las normativas europeas e internacionales (EN 71, REACH, ASTM F963 y CPSIA, si aplica).

El etiquetado debe mostrar el símbolo CE, nombre o marca del fabricante, dirección, número de lote y advertencias de edad cuando sea necesario.

El fabricante debe conservar la documentación técnica durante al menos 10 años tras la comercialización, para garantizar la trazabilidad y facilitar auditorías.

No. Todos los peluches distribuidos o entregados al público en la UE, incluso los promocionales, deben cumplir las mismas normas de seguridad infantil y llevar el marcado CE.

Sí. Además de los estándares europeos, producimos conforme a las normas ASTM F963 y CPSIA para exportaciones a Estados Unidos u otros mercados internacionales.

Incluimos la Declaración de Conformidad CE, los informes de ensayo (EN 71-1, EN 71-2 y EN 71-3), el informe REACH de materiales, la ficha técnica del producto y las instrucciones/advertencias obligatorias para el etiquetado. Esto facilita auditorías, controles aduaneros y la venta en la UE.